MICHELLE LEWIN XXX SE VOLVIÓ UNA SUMISA DEL SEXO

En su clase de matemáticas, el profesor les mandó a sus alumnos unos ejercicios de aritmética demasiado complejos para que los trabajaran en grupo. Por esa razón michelle lewin xxx fue a la casa de su compañera Renata para hacerlo juntas y luego de unas cuantas horas de mucha concentración la tarea estuvo resuelta. El reloj marcaba las 8 de la noche y era momento de retornar a casa. Michelle vivía a varias cuadras de la casa de Renata y decidió hacer el recorrido de regreso caminando.

En plena caminata una inusual lluvia comenzó a caer sobre la ciudad sorprendiendo a michelle lewin xxx quien iba por un barrio desolado, silencioso y sin un solo negocio abierto donde protegerse del chapuzón. No le quedó más remedio que continuar las cuadras que le faltaban. El trabajo de aritmética lo tenía guardado en una mica impermeable, por lo que no corría peligro, solo ella se mojaría. Entonces pasó frente a un terreno baldío y descubrió a un grupo de vagabundos que se refugiaban con cartones y plásticos que ubicaron en dicho lote. No le presto mayor importancia a esos inofensivos hombres hasta que sintió que alguien se acercaba pisando charcos. Cuando reacciono ya tenía encima a tres de ellos quienes la sujetaron de los brazos y la llevaron dentro de aquel terreno abandonado.

Allí michelle lewin xxx se dio cuenta que habían más hombres ocultos, en total seis, quienes aparentaban la edad de 30 y 40 años. Estaban completamente mojados y mirándola con ojos encendidos. Uno de ellos le tapaba la boca para que no grite mientras que los otros acariciaban su cuerpo juvenil, bien formado y empapado en su totalidad. Su ropa se adhería a su figura producto de la humedad y rápidamente se la despojaron para sentir la suavidad de su piel. Ella se trataba de soltar de sus raptores pero eran muchos y más fuertes que ella que lograron sostenerla con firmeza al mismo tiempo que manoseaban a su antojo todo su ser.

Tenía varios dedos revolviendo dentro de su conchita y no de manera delicada sino todo lo contrario, tanto que michelle lewin xxx sentía que se desgarraba. Sin embargo sumado a la lluvia proveniente del cielo, una lluvia de sensaciones la invadía con todas esas manos tocando cada centímetro de su cuerpo, haciéndole sentir terror y poco a poco placer. Tenía la sensación de que algo iba a suceder y asi fue: al mismo tiempo en que esos enormes hombres la sostenían de su deliciosa cintura colocándola en posición horizontal y boca abajo, un enorme miembro ingreso violentamente en su conchita virgen hasta ese entonces. Entonces soltó un grito desgarrador que se apagó al instante cuando otra enorme pinga aprovechó su boca  abierta para incrustársela.

Aquel que la había penetrado hacía sentir a michelle lewin xxx mucho placer entrando y saliendo lentamente pero llegando al fondo de su vagina caliente. Y el otro que tenía su miembro en la boca de la muchacha bombeaba con fuerza para hacerle llegar hasta la garganta. De pronto otro de los vagabundos se tiró al suelo mirando al cielo con su pinga totalmente erguida y sobre ella acomodaron a su víctima, quien en medio del dolor que le provocaba esa situación pudo identificar que ese miembro era más delgado que el anterior, pero mucho más largo tanto que parecía que no terminaría de entrar por completo en su conchita. En medio de la lluvia y de los sobresaltos que daba escuchaba las risas y los gemidos de sus violadores. Entonces les rogaba que la dejen ir. Pero fue peor. Un nuevo verdugo la empujó hacia el charco y le susurro en su orejita:
“ahora me voy a cumplir mi fantasía, siempre quise romperle el culo a una chibolita como tú”.

Lo que experimento luego michelle lewin xxx fue una sensación de vacío en su vientre. Sentía cómo se iba metiendo ese gordo pene en su cerradito culo. A su vez el otro largo miembro mantenía castigando su conchita. El bombeo continuo que le propinaban los dos hombres, más los pellizcos en sus pechos que le regalaban los otros, provocaron que por momentos estuviera a punto de desmayarse. Intentó sin éxito zafarse de esos tipos, pero al hacerlo aumentaba su arrechura.
Unos minutos después, un chorro de leche caliente le baño la cara. Entonces escucho que uno de ellos gritaba: “no, así no se hace…te voy a enseñar”. El tipo la cogió de los cabellos y acomodó su miembro entre sus labios semi abiertos y al instante descargó hasta la última gota de semen dentro de su boca. Ella, sin poder controlarse dio unos quejidos que los raptores confundieron con gemidos de placer. “¡¡Le gusta!!” dijo el que se ocupaba de su trasero, emocionándose y acelerando el ritmo de sus arremetidas que culminaron en un baño de semen dentro de la muchacha. Lo mismo ocurrió con el otro que le daba por su conchita.

La dejaron muy cansada tirada en el charco. Entonces uno de los que observaba levantó de las caderas a michelle lewin xxx y se puso a meter su lengua en su boca, jugaba con su clítoris e introducía su dedo medio en su culo. Se estremeció tanto que parecía perder el conocimiento en medio de una sensación muy fuerte que le sacudía todo el cuerpo: tuvo un orgasmo brutal, que le hizo aferrarse al pasto de igual forma como se aferraba a las sábanas de su cama cuando se masturbaba. Otro más le ordeno que lo masturbe y ella obedeció cogiendo un enorme miembro, casi sin verlo pues la lluvia le golpeaba sus párpados, y comenzó a sacudirlo. El otro dejo de besarla y la coloco en cuatro patas cogiéndola de su cintura, le introdujo su miembro que se abrió paso en su conchita con una violencia que ya no sintió. Se estaba calentando y se llevó la pinga que estaba masturbando a su boca. Las burlas de los hombres las tenía grabadas en su cabeza: “qué rica mocosa me estoy tirando” decía el que la estaba penetrando. “Dale por el culo y vas a saber lo que es bueno!!!”, le decían sus demás compañeros. Y les hizo caso.  Sacó su miembro de la conchita y se lo acomodó en la puerta del orificio en el trasero de la muchacha. Y allí se lo enterró, descargando toda su longitud dentro del culo de la bella michelle lewin xxx, quien dio un grito distinto al primero como de gozo. La joven quedó acostada boca abajo debido al impulso de la embestida. El hombre encima suyo entraba y salía con satisfacción de su ano. Pudo ver como otro tipo se arrodillaba frente a ella masturbándose, la agarraba de sus cabellos y le decía “todavía no probé tu colita”. Entonces les increpo “malditos suéltenme ya”. Sin embargo la respuesta no fue la que esperaba: “primero te doy por el culo y te soltamos”. Le llegó el turno al que prometió pero no la soltaron, al contrario vino otro y luego otro y otro más. Fue penetrada una vez más por dos a la vez. Terminaban unos y se reponían otros y casi todos se venían en su boca dejándole un sabor al que ya se estaba acostumbrando.

Sin quererlo michelle lewin xxx se convirtió en una perra sometida a una jauría de machos endemoniados que hacían con ella lo que querían. Cuando entonces los hombres se fueron dejándola boca abajo con la cara recostada en un charco, tratando de recobrar fuerzas para levantarse. A un lado vio un papel, al verlo reconoció en el parte de su trabajo de aritmética. Observo con atención a su alrededor y habían papeles por todos lados. Su vestido destruido estaba a unos metros más allá al lado de un arbusto.
De repente escucho un ruido, era un muchacho de su edad que estaba desnudo y embarrado. “¿Siguen acá?” preguntó resignada. “No, solamente estoy yo”, contestó el muchacho ayudándola a ponerse en pie. No tenía fuerzas para sostenerse por si sola. El chico la tomó con sus dos brazos y le acaricio tiernamente. Eso confundió a michelle lewin xxx pues en el fondo le reconfortaba un poco de delicadeza después de casi una hora de constantes embates violentos.

Luego de un momento abrazados, sintió algo en su entrepierna. Era la pinga del muchacho, que poco a poco iba ganando en dureza. Ella lo miró a los ojos. Tenía los ojos tristes pero hermosos. Entonces tomó su miembro con dulzura, se lo metió a la boca y comenzó a chuparlo como había mal aprendido en aquel terreno baldío. Besó sus testículos y recorrió con su lengua todo el tronco. Se puso de rodillas dándole la espalda al muchacho. “¿Cómo te llamas?” pregunto michelle lewin xxx. “Soy Kike” respondió. Tiro su cuerpo hacia adelante quedando en cuatro con el pecho y la cara sobre el piso. “Kike quiero que estés adentro mío”. Entonces el muchacho descargo toda su inexperiencia con ella. Desde entonces vio el sexo de otra manera, desde entonces le gustaba ser sometida, desde entonces cada vez que lo hacía pedía que se lo metieran por el culo. Desde entonces se volvió en una sumisa del sexo.

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