ANGIE CEPEDA DESNUDA SE VOLVIÓ MI PERRA FIEL Y OBEDIENTE

Durante mi etapa universitaria, angie cepeda desnuda fue además de una gran amiga mi amor imposible. Era la más preciosa del salón: de cabellos ondulados, largo y dorado, sus ojos eran marrones, tenía un cuerpo delgado pero con curvas infartante y su estatura digamos que mediana. La enamore por muchos meses, la ayudaba con los trabajos de la carrera, la escuchaba y aconsejaba cuando la aquejaba algún problema, siempre estuve ahí para ella.

Dejé que tenga total comodidad cuando estábamos juntos y creí que teníamos algo bonito en crecimiento pero a la primera me dejo por un imbécil que se le cruzó en el camino. Cuando increpe a angie cepeda desnuda por su proceder me dijo las palabras más dolorosas que le pueden decir a un hombre: “Yo también te quiero…pero como un hermano”. En ese momento todo mi amor se convirtió en odio y entendí que debía alejarme, romper todo vínculo con ella. Y asi lo hice. De un momento a otro desaparecí de su vida, incluso me cambie de turnos en la universidad para no verla.

Pasaron algunos años desde entonces y había olvidado por completo a angie cepeda desnuda. Ahora administraba un negocio que me permitía sobrevivir y obtener grandes satisfacciones laborales y económicas. Por si fuera poco mi madrina de bautizo me había heredado al morir una hermosa casa de campo en las afueras de la ciudad. Había llegado a una estabilidad con mi empresa que prácticamente esta caminaba casi por sus propios medios y eso me permitía tomarme un pequeño descanso asi como también iniciar la tan esperada remodelación de la casa de campo.

La finca se ubicaba a dos horas de Lima, cerca de un pequeño y acogedor pueblo. Era un lugar muy tranquilo y sobre todo muy hermoso. La casa de campo más cercana estaba como a 100 metros de la mía, si le sumamos que al encontrarse rodeada de árboles y plantíos esa distancia parecía aún mayor. Por esas cosas de la vida, a angie cepeda desnuda no le había ido tan bien como a mí. Me entere que trabajaba como dependiente en una empresa sin ejercer la profesión que estudio. Por esas casualidades del destino había llegado al pueblo donde tengo mi casa de campo a vacacionar con su novio. Y como el mundo da vueltas su novio le saco la vuelta y la abandono por irse con otra dejándola sola y además sin un sol en el bolsillo pues se llevó también todo su dinero.

Estaba desconsolada por su mala suerte así es que no tuvo mejor idea que buscar dentro de sus contactos alguna amiga con quien conversar para desahogarse y contarle sus penas. Entonces se puso a chatear con Claudia una amiga que tenemos en común pues estudiamos juntos en la universidad. Fue Claudia quien le contó a angie cepeda desnuda que en mis redes sociales había visto publicaciones que decían que me encontraba en el mismo pueblo que ella que incluso tenía una finca cerca. Rápidamente se contactó conmigo y al escuchar su voz recordé tantas cosas que pasamos juntos. Por mi cabeza sin embargo rondo la idea de dejarla ahí sola como estaba, pero luego cambie de opinión y pensé que no podía hacerle eso a la mujer que despertó tan lindos sentimientos en mi por lo que decidí ayudarla. Pero los recuerdos de humillación volvieron y busqué la manera de vengarme.

Quedamos en encontrarnos en la tarde, así es que tuve algunas horas para conseguir algunas cosas que necesitaba para mi reencuentro. Recogí a angie cepeda desnuda en una cafetería, nos comimos algo y luego dimos un paseo por el pueblo en donde se tomó algunas fotos conmigo en diferentes lugares, luego nos fuimos al pueblo vecino en donde cenamos. Me comento que se quedaría por dos semanas ya que su familia le envió dinero para su estadía y luego estaría evaluando la posibilidad de irse a vivir a otro país. Terminada la cena me la llevé a la casa de campo en donde le di una habitación. Debajo de su cama había dejado una grabadora con mi voz que le dejaría un mensaje subliminal mientras ella dormía: “Me perteneces y harás todo lo que te pida, eres mi perra”. Esa grabación estaba programada para activarse a la media noche e incluso estaba camuflada con ruido ambiental. Así también a sus comidas le puse una serie de insumos afrodisiacos para aumentar su arrechura tales como cebolla, mariscos, yombina, puzanga entre otros productos exóticos.

Recién al tercer día de tenerla en mi casa vi los resultados de mis mañas para conquistarla. Pasada la media noche se apareció en mi habitación con una ropa de dormir sexy. Se abrió la bata y se dirigió hacia mí, mostrándome sus enormes pechos saltarines con sus gordos pezones erguidos y su conchita pulposa. Coloque mi mano entre sus piernas y sentí toda su humedad. Entonces tomé en mis brazos a angie cepeda desnuda y le empecé a llenar de besos, esos besos que siempre quise darle en la universidad. Mientras probaba sus labios me fui erectando de manera acelerada y cuando tuve mi miembro completamente duro la arrincone contra la pared empezando con un mete y saca que nos deleitó a los dos.

Luego de unos minutos la tiré en la cama, le abrí las piernas y la penetre de golpe de una manera salvaje y hasta podría decir que sadomasoquista. Pero angie cepeda desnuda estaba endemoniada y gritaba: “soy tu perra, haz conmigo lo que quieras”. Sus gritos y la forma en que se lo hacía provocaron que me viniera rápidamente al igual que ella. Descansamos un rato para continuarla después de recobrar el aliento. La puse en cuatro, metí mi dedo en su culo y la empecé a estimular con movimientos circulares, para luego meter dos dedos. Cuando su orificio ya estuvo preparado para el encuentro, le puse algo de saliva y metí mi pene sin contemplaciones rompiéndole así ese culo cerrado que tenía. “Este es tu castigo por rechazarme tanto en la universidad” – le susurre al oído mientras le seguía dando con todo.

Gritaba y lloraba de dolor hasta que poco a poco le fue agarrando el gusto. “Ohhh que rico…sigue castigándome. Soy mala, soy una perra mala” gritaba angie cepeda desnuda. Eso me calentaba demasiado y empecé a bombearla más rápido y con más violencia. Cuando termino por venirse abrió sus brazos dejándose caer pesadamente sobre la cama, sus pechos se acomodaron sobre la almohada y su rostro tenía una expresión de satisfacción que me arrecho. Estaba tan agotada que era momento para iniciar con la segunda parte de mi plan. Había comprado un collar para perro con shock eléctrico y una trusa vibradora. Ambos accesorios eran controlados remotamente. Pensé entonces en jugar a “premio o castigo” para reforzar así los estímulos de mi perra.

Se despertó luego de unos minutos y al sentir el collar se asustó.

-Ahora eres mía y harás lo que te diga. Y según como te comportes recibirás premio o castigo – le susurre al oído.

-¿De qué estás hablando? –dijo angie cepeda desnuda.

-No te di autorización para que hables –le dije mientras le daba un pequeño shock eléctrico por su collar.

Estuvo aturdida por el dolor de la descarga y escucho atenta.

“Ahora tu eres mi perra y harás exactamente lo que te ordene. Si te portas bien sentirás placer y si no tendrás un castigo”.

Sus ojos tenían una expresión de espanto e incredulidad.

“Como me has escuchado muy atenta mereces ser recompensada, así es que aquí tienes tu premio”. Encendí el calzón vibrador que estimuló su clítoris y causo en ella una excitación única cayendo rápidamente en un orgasmo placentero.

“¿Estas bien?” le dije sonriente. “Sí” me respondió ella. “Sí, ¿qué?” agregué. “¡Sí amo!” dijo. “Muy bien” y encendí nuevamente el vibrador para premiarla.

Los días siguientes la sometí a mis crueles prácticas. Mi primera orden fue que camine por la casa en cuatro patas como la perra que es. Le puse en el comedor un tazón con agua y otro con comida en el suelo. Entre su comida tenía una droga afrodisiaca triturada por lo que cada vez que comía se ponía muy caliente. Entonces angie cepeda desnuda venia donde mí en cuatro patas y me sobaba con su cabeza las piernas que no significaba otra cosa que tenia ganas de que la penetre. Entonces como buen amo que soy la sometía a una sesión de sexo salvaje, en donde ella aullaba como perra y terminaba con su conchita roja, pero con una sonrisa en los labios.

Faltando un día para que regrese a la ciudad la dejé libre: “ya pagaste tu castigo perra. Ahora eres libre y puedes irte”. Pero angie cepeda desnuda ya no se quiso ir de mi lado. Ahora vive conmigo y trabaja en el pueblo. Cuando regresa a la casa abre la puerta, se quita el traje sastre que usa en la oficina, se coloca el collar y el calzón vibrador y me pide que la castigue.

Destacados


























































Be the first to comment on "ANGIE CEPEDA DESNUDA SE VOLVIÓ MI PERRA FIEL Y OBEDIENTE"

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*


Anuncios